viernes, 18 de diciembre de 2020

Palabras Compartidas (Libro Taller de Poesía)







Palabras Compartidas

(Poemas publicados en el libro "Palabras Compartidas" en conjunto con miembros del Taller de Poesía del Centro del Adulto Mayor CAM de la Municipalidad de Peñalolén, diciembre de 2020)


LUCES

Contemplo el don del agua iluminada

que bautiza con sus dedos de luz a la tierra nacida

y la nombra madre en la pila bautismal del cuenco lago.

 

Observo lento la luz que nada

se deja mover por el espacio del oleaje

pequeñas moléculas de universo

estrellas flotantes en este lado humano

de la cara del cielo, el redentor.

 

Miren niños estas pequeñas gotas de luz que brillan

parecen emanaciones del padre sol

flotan radiantes en el agua santa

sin apagarse para nosotros

siempre en el movimiento curvo de las olas.

 


PIEDRECITAS

Mi muchedumbre de piedrecitas de colores

camina densa sobre la tierra sumergida

sube por estas aguas diáfanas y lentas

que me regalan su luz de cielo y aire.

 

Es mi senda a la tierra prometida

que sube por el pulso de las ondas de agua

la inmersión en la orilla de la tierra sagrada

peregrino desde hoy hasta mi memoria.

 

Miro ese camino conmovido

admiro y escucho los latidos del agua

entro con mis ojos en la corriente mansa

acaricio con mi corazón la luz anclada en el fondo.

 

Mi quieta multitud ora, espera y ayuna

religa con sus cánticos el cielo y la tierra

murmura con lengua dura sus gritos y plegarias

como sones enteros o aves cálidas en mi alma alada.



TIERRA

 Amados hijos ¿quieren mi vida?

Se las doy desde toda mi alma.

 

Aquí yo soy.

Hijos amados, esta es mi voz materna.

 

¿Oyen mis alas suaves: brisa liviana y viento tibio?

¡Si me creen, escúchenme, se los ruego!

 

¡Entiendan mi idioma, es lo que les pido!

Soy el mundo que habitan, tierra es mi cuerpo sagrado.

 

¡Soy su madre: háblenme antes de entrar

o de salir de mis sendas!

 

Caminen cuidadosos, inclínense, escuchen

atiendan mis signos, oren, esperen.

 

Respeten silencios, sonidos y ruidos

ciclos tejidos en la tela de mi piel soleada.

 

Así entonces podrán respirar mi aliento perfumado

bañarse en el agua de mis ríos abiertos.

 

Se iluminarán henchidos en el hogar de mi corazón

y caminarán seguros en mis surcos, lagos y mares.

 

Hijos, para ustedes crezco mis árboles

frutos floridos para acariciarlos.

 

Soplo mi hálito sagrado en sus rostros

los beso cálida paz con ustedes.

 

Hijos, estoy aquí al comienzo y al final de sus vidas pequeñas.

Los acompaño tierna y los llevo tomados de mis manos.

 

Que no se suelten, que no se caigan, que vamos juntos.

Este es el camino correcto de la verdad frente a la mentira.

 

Hijos, entonces, amen y pídanme: se los daré generosa

así de ese modo amoroso, búsquenme y me hallarán.

 

Olvídense de las máscaras del miedo, llámenme y abriré

concederé lo que necesiten, a nada ni a nadie teman.

 




OLEAJE

Oiga, peregrino, escuche, enfoque su mirada:

parece que el agua de los lagos o del mar de Chile

quiere jugar con usted, atento, es solo un instante

para decirle algo de su misterio y traspasarle su secreto.

 

Observe bien, solo con sus ojos, el agua de la orilla

porque muestra la luz del sol en su espalda transparente

se tiende sin pudor se ven sus gotas de universo sumergido

también se acerca y se aleja de usted, como tentando su suerte.

 

Mire, se cambia de lugar ondula de este a oeste

su musitado idioma de oleaje solo a usted le habla

quiere tocar sus pies y sus manos, entregarle sus curvas

viene y se va, corre despacio, fluye rápido, evapora su contorno.

 

¿Tal vez usted no alcanza a capturar su constancia?

Usted vea atento, puede experimentarlo en un segundo.

¿Quizás el sentido de su vida: eterno movimiento?

Solo si espera y ofrece su mirada y sus oídos calmados.

 

 


AGUA

 A veces cuando caminas por la orilla

puedes encontrar un lugar de pesca

pero prefieres dejar en paz tus redes.


Optas por acariciar la curva piel del agua

o atender sus movimientos ondulantes

sus colores anunciando su alma hundida.

 

Te dices que te gustan esas luces reflejadas

entonces adoras o quizás reverencias su magia

humedeciendo tus manos cálidas y abiertas.

 

Crees que hay un rito sacramental

en su movimiento sinuoso y dulce

que su misterio transparente toca tu sino.

 

Tal vez decides dejar peces para otros sedientos

prefieres meditar el agua con tus ojos

quizás tender tus redes y compartir tus palabras.

 

La bendices y la unges y la riegas

en el adviento de la tierra de tu mundo

sientes que allí también esperamos.

 

Ves que el aire ansía su evaporación

que el fuego anhela su frío en la frente

y que tu alma muestra apetencia de bautismo.

 



PALABRAS

Mis palabras compartidas son solo eso: 

renglones que corren en hojas en blanco.

 

Creo que ellas son agua clara entre riberas irregulares

riachuelos sonoros

caudal a través de costados pedregosos

orillas sinuosas.

 

Mis sonidos fluyen en silencioso y ruidoso

torrente lento de mi agua y de mi sangre.

 

Podrían evaporarse o quizás hundirse

en el fondo fangoso de mi cuerpo

o de otros ojos o de otras manos

como las que en este papel son mi ofrenda.

 

Escribo porque mis letras circulan en mi alma

aunque las veo como pequeñas pisadas en la arena

dejan tenues huellas de mis pies y de mis dedos

de mis tintas o tonos de murmullo de teclas

se funden con el agua de mar o en el aire

quizás se sumergen en otras arterias.

 

Como un mensaje en una botella 

o un volantín en el viento

son mis letras, palabras y frases 

suben y bajan, aletean o brincan

peregrinan y pueden caer junto al camino

entre espinos o en buena tierra.

 

Parece que escribo

porque tengo un espacio encendido

en la superficie de este mundo

solo como una ínfima luz y su destello

en fin, escribo porque tengo reservado

un breve momento de universo.

 

Mis amigos, para recibirlos cariñoso

tengo palabras dispuestas sobre la mesa

algunas como ofrendas de agua o vino o pan

les sugiero sentarse a la mesa

si prefieren pueden mantener su corazón levantado.

 

Todos pueden pasar y recibir mis palabras

no hay mácula ni problema que los excluya

quizás les guste la unidad de mi ofrecimiento

apúrense que alguien podría avinagrar mi verbo

ruego que se sientan libres si desean degustar

estos pequeños cuerpos sagrados.

 




DESIERTO

Hubo otro mundo emergido y un universo hundido:

una visión fugaz a la luz de un relámpago en la tormenta.

 

Huellas de otra tierra en sus ojos de aire

aleteos de gaviota blanca y de paloma obscura.

 

La espuma, el abismo, tu ave colgada del cielo

el tiempo derretido en una estación de pueblo.

 

Una guerra gritando a brazos y ramas quebradas

desde campanarios derribados y aguas derramadas.

 

El territorio vaga en la bruma y en la sombra expandida

por gritos esparcidos con bocas y ojos espantados.

 

Se han ido todos: las calles han quedado yermas

historias de escalas, bajadas, cruces y pasajes ciegos.

 

Figuras vagan inermes despojadas de establo y casa.

 

Gemido cósmico se eleva con el viento desde la arena.

 

Piedras de Tarapacá o Atacama desde las sombras largas

de Pisagua o Chacabuco o Ritoque o Dawson.

 

Miren bien esas casas derruidas y esas ruedas desvanecidas

en el largo y ancho desierto, en el sur angosto y desarmado.

 

El caliche sometió las oficinas María Elena y Santa Laura

le cubrió la tumba al amigo Miguel, pobre y bueno

que ahora yace perdido golpeado bajo la arena ploma.

 

Contexturas de pies, manos, risas y palabras

pequeñas gotas de gesto y de pan bendito

quedaron encima de esa mesa muda.

 

Halos a la hora en que se pierden

los sentidos y dejan ver espinas en la frente herida.

 

Más bien, queridos, en este relato hemos andado

sobre sombras en la arena, nubes, piedras y costras.

 

Parece que cercanías, distancias, minutos

lamentos y abandonos han cincelado un santo sepulcro

en las manos y en los pies del hombre.

 


VINO

La vida santo vino anda inclinada y lenta

aunque tu cuerpo cruento habla y grita

tu tiempo se bebe a esperas y advientos.

 

Alas en la mesa, extiende sus brazos une sus manos.

 

Aguas abiertas, se inclina besa el mantel blanco.

 

Cara hecha otra, eleva el pan la copa sobre su frente.

 

Así no más es pues esta libación del vino

nada más como decimos embriagados

en estos espacios divinos de buena salud.

 

Nos llamas amigos si hacemos lo que nos mandas

aunque ya sabes que no sé lo que hago

solo divago entre la luz y la sombra

porque aún no te veo ni te toco ni te siento en este mundo.

 

Amigo santo camina hacia nosotros

y trae tus canastas con panes y peces.

 

¿Ay qué haremos Pedro con esta barca

escorada de velamen roto?

 

Aunque nos digan borrachos atestiguamos:

vemos su gloria en el rostro cóncavo del cáliz.

 

Corazón que estás en el cielo y en la tierra

no se ausente en su silencio venga declare su presencia.

 

Amigo, invite a su padre el día y la hora que esperamos

en que revestidos nos sentemos a su abundante mesa.

 

 



EXILIO

Ficcionábamos niños el sentido de las cosas

ignorábamos la historia de tu y de mi humano.

 

Mareábamos musicando: gritando gritos grandes

sin oírnos sin hablamos silenciosos cabeza abajo.

 

Nada en hombros ni en brazos ni en manos

sin miramos sin vemos sin escuchamos.

 

¿Adónde va el hombre que era yo porque cantaba

a la hora de empezar el camino?

 

¿Usted Señor debe saber adónde va mi cordial

yo propio que se inocenciaba?

 

¿Acaso al principio no hubo verbo

ni risa ni pueblo ni éxodo ni consigna?

 

Compartimientos secretos inundados y forzosos

porque una manera se derrumbó el mundo

el gusto el pan su propia muerte aun moribunda.

 

Le horadaron cuerpo cara manos pies costado

testigos llorados ultimados besos

desconocidos calvarios caminaron al desierto

despedidos y partidos.

 



PAN

Un algo invierno, rechinar de dientes.

Algo páramo, residuo de hambre.

 

Crujidos de sillas mecedoras

esperan precarios detrás de las puertas

palabras que no alcanzan a rozar las paredes.

 

Una medida de gloria se permite

un largo moho oculto en las palabras.

 

Se puede comprar solo un poco de alimento

para el cuerpo y para el alma.

 

Fragmentos esparcidos y repartidos

canastos de panes y de peces son la esperanza

ollas comunes, valientes cucharas y ojos débiles.

 

Lentos espacios entre las casas y las manos.

 

Huellas que se deshabitan para siempre.

 

Árboles que prefieren ser musgo o sombra.

 

Faroles olvidados en las bibliotecas y en las bodegas.

 

Retazos de humano semigrabados en la arena y en los gritos.

 

Dibujos hechos por una raíz de mundo

fabricados por un pequeño sol carente

en la tarde de la inanición

de pueblos blancos y negros, amarillos y pequeños.

 

También algo muy horizonte tambalea en el tiempo

en los círculos cae dando tumbos

se oculta se levanta se vuelve hielo

agua del santuario pan de vida fruta y luna en el mar

o reflejo de luz en la cara oxidada de los tarros

en el rostro divino de la comida desechada

azotada y crucificada, aunque esperada por muchos

en esta hora y en la hora de la vida

danos hoy nuestro pan de cada día.

 



CONFESIÓN

Confieso que he estado de acuerdo

con los labios húmedos de las flores

que he propugnado el amor lento de las aves

he impulsado los ojos hacia el cielo

prometiendo he querido beber de cada nube.

 

Confieso que he intentado convencer a nuestra especie

que he visto al viento entrelazado desnudo con la arena

he mirado el preciso segundo de las hojas maduras

me he solapado en una senda escondida

de árboles que son piernas abiertas de la tierra.

 

Confieso que he querido hablar del río y de la fruta

que he tenido pensamientos con el reflejo sumergido

he imaginado la cara oculta de la luna

infantil he mirado al sol de frente.

 

Confieso que he mostrado arbustos y lluvia

que vivo excitado por el susurro de las espigas

en otoño o en verano he querido morar en los bosques.

 

Confieso que he preguntado por el arte de hacer nidos

he jugado y sonreído frente a las telas de arañas

me he escondido entre las verduras el domingo

he pretendido saber con qué material se construyó el cielo

he insistido en averiguar el principio motriz de los insectos.

 

Confieso mi inquietud por saber qué son las nubes

qué es el aire o esta piedra.

 

 A veces he ensayado nuevos sonidos

hablando de inviernos y de rocas

me he justificado entregándome vivo

en toda la piel del día y de la noche.

 

Confieso que también me he inclinado como adormecido

he levantado mis brazos y abierto mis manos al cielo

imaginando incierto que soy oído por mis dioses.

 

Confieso que me he inquietado por encontrar la primera palabra

que abrió las compuertas al hombre y al relámpago.

 

He buscado impenitente si hubo un gesto en el origen

que he vivido intrigado por las ausencias

por las calles y huellas deshabitadas

ahora vivas en tu primer soplo.

 

Confieso que hay días en que no soporto

lo cotidiano de las madrugadas

que existen largos minutos en que me desintegro

vigilando la salida del sol o el principio del viento

el vuelo de los pájaros comunes.

 

Confieso que la mayoría de las veces no entiendo

he insistido que me abruman los susurros

creo Señor que usted se habrá enterado de mis dudas.

 

Sin embargo también me confieso

que he espiado el recorrido desgastado de las hormigas

no he podido soñar si no he conversado

de palomas, abejas, ardillas y poemas.

 

Me confieso aquí Señor en esta senda oculta

que yo humano he inaugurado ceremonias

en sueños he agitado mis brazos volando

por las estepas y reflejos hacia las galaxias

he inundado el tiempo con toda mi vida.

 

 Y el mar miren el mar

cómo describir la embestida de las olas

las montañas y la nieve y el hambre.

 

¡Ay el hambre!

Luego hablaré Señor de las imágenes del hambre en mi mundo

antes debo atestiguar acerca de la lenta muerte de los ancianos

semejante a la de los niños quebrados sin trigo ni estambre.

 

Confieso que he sido testigo

del primitivo milagro del óvulo fecundado.

 

Explico que lo rotundamente universo

está en los embarazos de mi amada

reflejos de maíz, explosión de luz en los peciolos.

 

Confieso en fin que he comenzado a amar

a una agraciada mujer encinta

se dice que ella ha sido bendita entre todas las mujeres.

 





PREDICADOR

Alguien recorrió esa biblioteca antigua

buscando en la cabeza de libros y pergaminos

moho, polen o algo de tierra para el futuro.

 

Quiere plantar verbos y sustantivos

árboles nativos

hoy, mañana o pasado mañana

o en otra estación propicia.

 

Se ha llevado todo el polvillo acumulado

para abrir surcos y cosechar agua santa

gritos y risas y cantos alegres

después de haber sembrado

una pequeña lágrima de hombre herido.

 

Es un músico debajo de aquel árbol

ese como inmensa araña de espalda

con sus patas sumergidas

en aquellas formas como gran humo

como sorda cola de incendio

apagándose a la cuatro con cincuenta

por decir alguna hora.

 

Aquí levanta uno tras uno tras dos tras tres

sus altos y bajos echado del alto y del bajo mundo

a litros y quilos de pájaros sin alas

y de peces de acuario sin niños.

 

Aquel mensajero bajo el sauce

quebrando esta tarde y ese horizonte.

 

Su voz proclama algo hacia el viento

que suena y arranca llorando sordo

como si esas palabras chocaran en los dioses.

 

Ese sonido de álamo susurrador de eses agitadas

por una opaca brizna de brisa entre esos edificios

manchados como gran elefante muerto y sordomudo

en las trompetas y en las declaraciones oficiales.

 

 


CONFINADOS

Fragua de amigotes ebrios y de juerga

diámetro de mesas en el día del vino.

 

Estrépito triste y más solos que nunca

llantos para mi yo inorgánico en esta fiesta lesa.

 

Noche social de todos nadie con nadie

yo con yo nocturno o diurno no se sabe.

 

Mañana temprano a la hora ritual del mercado

caldo de cabeza o almejas niqueladas a humedad.

 

¿Qué celebramos entonces, queridos amigos?

¿Por qué esa lágrima que le nombro

qué le pasa qué padece y susurra en su propio pecho

con ninguno ni ninguna?

 

¡Ay, mis queridos amigos!

Vamos viendo que ahora usted está otro:

salud dice inclinándose a puro hálito de moribundo caldo.

 

Grita grande encrespado y encrestado

rompe botellas y altos focos.

 

Vasos risas ojos cuerpos latidos copas

manos caen a lo abajo a manadas y oleadas.

 

Paran bocas y temblores de grupos sordos

van a anularse a su residencia suya.

 

Más bien ocultarse de tanto mi amigo

que no era nadie sino troncos truncos a la deriva.

 

Los cantos tromba desaparecen confinados

extendidos, derramados y sumergidos en el puro suelo.

 

Se hunden voces hasta nuevos tiempos y otros avisos

esperados prometidos anunciados desconfiados.

 

Muy libados comidos tambaleados caídos

quedamos páramo arena piedra cuerno ripio.

 

Todos celebrando descreídos lo vital de esos sujetos

que es mejor que ya no los beba ni recuerde.

 


miércoles, 13 de mayo de 2020

¿Educación sin contacto estrecho?


¿Será posible la escuela sin contacto estrecho?
Ensayo 
RAK
mayo, 2020

Incitación a repensar el presente y el futuro escolar.

Después de un periodo de somnolencia, o quizás de hibernación, se despertó nuevamente mi curiosidad pedagógica en marzo de 2020 cuando en Chile se transitó abruptamente desde la educación presencial en aula hacia la educación a distancia por medios tecnológicos, la denominada telemática.

¿Ha sido una suerte de salto cuántico, salto cualitativo o quizás salto al vacío? 

Obligados por la pandemia, a mediados de marzo se reprobó lo que hasta el día anterior era el ideal pedagógico: el encuentro cercano personal profesor-alumno a través de clases presenciales. 

En cambio, hubo que aprobar y promover que profesores y  alumnos se alejaran, volviendo a sus casas,  mantuvieran distancia más larga que en la fila y se continuara la enseñanza mediante  teleclases.  

Apareció un ente microscópico echando abajo la institución educativa concebida como comunidad de cuerpo presente, y junto con las mascarillas y escudos faciales se empezó a difundir la idea de distanciamiento social.  Hay que protegerse unos de otros porque el prójimo se ha convertido en amenaza.  Es peligroso hablar, amigo, cerca de otro. La orden del día es que hay que obedecer con disciplina responsable a las medidas sanitarias drásticas.  

En pocos días desde hace tres meses, una parte de los chilenos se ha transformado en sospechosa, con o sin contacto estrecho o distancia social, con o sin mascarillas o escudos faciales;  la otra,  en caso probable o sin síntomas, caso activo, asintomático, algunos en pacientes ventilados o críticos, y otros cuarentenados. Todo un código de términos sanitarios que repletó la gradería social. Los apoderados, que antes dejaban a sus hijos en la puerta de la escuela, y confiados se iban a sus trabajos, hoy deben transformar sus casas en escuela.

El modelo jerárquico hoy como ayer, desde los fenicios,  continúa dividiendo a las sociedades en ricos y pobres, amos y sirvientes, sabios e ignorantes,  explotadores y explotados, pero actualmente se resume en categorías virales transversales, según el mentado "modo-covid", desde Arica a la Antártica: contagiosos y contagiados.  

Pero no solo he sido auditor de buenas y malas noticias en este tiempo de encierro. La exposición a diversas fuentes de información en medios canónicos y en redes sociales me ha permitido sostener la curiosidad inicial por saber qué estarán viviendo profesores y alumnos. He escarbado en informativos ministeriales, web de colegios y conversación con profesores que están viviendo este estilo acicateado por la pandemia. 

La vieja cuarentena reaparece después de 100 años. Vivíamos en un modelo financiero ilusionado, quizás enceguecido por el vértigo de la velocidad en la montaña rusa del presunto crecimiento, pero la naturaleza soltó otro virus y nos hizo retroceder miles de años a los refugios de siempre, que si bien  hoy se denominan casas, departamentos, mediaguas, cités, en el pasado fueron cavernas,  madrigueras y escondrijos para protegerse de la intemperie y de los depredadores.  Aunque recientemente hubo que salir a capturar pumas en la zona urbana de Santiago, actualmente ya no merodean bestias salvajes como los tigres dientes de sable, pero sí vuelan invisibles entes virales,  como los peores espectros dementores.  

Mediante un virus parece que tenemos a la vista el seudotriunfo, por lo menos en el lenguaje,  de aquellos que paladean y degustan sistemas autocrático-autoritarios y repudian o le temen a regímenes democráticos y  al pueblo, por sentir que este es intrínsecamente misérrimo, perverso y sospechoso. Pareciera que se están viviendo los prolegómenos de las sociedades de la era del control mental y social que imaginaron Bradbury, Orwell o Huxley.   Estado autoritario, medidas de excepción que pronto son a permanencia, decisiones jerárquicas, fuerzas armadas en la calle o en videocámaras,  regulación de movimientos e indumentaria en la vida cotidiana, toques de queda, cordones  sanitarios; en suma, vigilancia y ordenamiento coercitivo policial. 

El virus mandó a la papelera de reciclaje una variedad de noticias en desarrollo, categorías y  clasificaciones. Están en latencia los antiguos conceptos de clases o estratos sociales y los conflictos sociales entre ricos y pobres, fieles e infieles, reyes, cortesanos y plebe, empresarios y trabajadores. La abrumadora e incierta batalla es contra un enemigo omnipresente,  invisible y  omnipotente que actúa como enemigo al asecho, francotirador que apunta a transeúntes y no discrimina ni por edad ni por género ni a amarillos ni a negros ni a blancos.

De repente solo podemos observar por la televisión que una especie de mago o prestidigitador verbal saca de su sombrero una rica variedad de humanos candidatos al sacrificio del contagio o a la intubación. Aparecen recuentos de sanos, enfermos, probables, asintomáticos, activos, pacientes críticos, confinados, irresponsables, delincuentes, anarquistas, viroterroristas. Mediante las artes de birlibirloque de las palabras se reporta una mezcla de informaciones, reflexiones, prescripciones médicas, recomendaciones, advertencias, exhortaciones, amenazas evidentes o veladas, sarcasmos, promesas, recriminaciones, propaganda política, halagos y críticas.   

Lenguajes y personajes en estos tiempos confusos e inciertos como torre de Babel, en que se asocian como esquirlas o radiación de mixtura explosiva como molotov, tanto el estallido social de octubre de 2019 junto con la emergencia sanitaria, el lenguaje bélico, y llamados a ganar la batalla. Han sido convocados los ancestrales miedos chilenos a las catástrofes naturales, mejunje indigesto en la memoria chilena, mezclado con invocaciones al honor y a la valentía de los héroes de la Patria. 

En resumen, desbrozando  el campo y sacudiendo las ramas en este otoño,  el virus ha reducido al mínimo las complejas categorías y subcategorías de la historia humana en esta geografía chilena,  simplificando la ecuación mediante las cuatro operaciones de la aritmética básica,  ahora somos datos epidemiológicos: contagiados, recuperados y fallecidos.

Muchas inquietudes y muchas preguntas; algunas válidas, otras suspicaces, quizás pocas con intención retórica. Este año se han potenciado y popularizado vocablos tecnológicos:  webinar, telemática, zoom, virtual, digital, online, e-learning, entre otros,  para referirse a conferencias, seminarios, talleres, clases escolares o universitarias, capacitaciones,  mediante conexión a una plataforma en que el profesor se conecta con sus alumnos, les traspasa contenidos, comenta, responde, corrige, asigna actividades y evalúa.

¿Me pregunto si la instrucción escolar vía internet no solo es y será un sucedáneo de la educación presencial en tiempos de pandemia, sino que  en definitiva la historia la resignificará como el inicio promisorio  de la buena educación del futuro?

¿El demonio del virus le dio el tiro de gracia al  sistema escolar tradicional con contacto estrecho, o solo será un coma inducido, una intubación momentánea esperando que el paciente crítico se recupere y todo retorne a la normalidad?

¿Los colegios online, cuyo pionero registra comienzo el 2007 en Chile, y que aún no son  reconocidos por el MINEDUC, serán la primera línea de una educación que se percibirá desde el futuro como progresiva e innovadora?

Hoy en esta Babel de confusiones, incertidumbres y malos entendidos gatillados por el virus,  se observan muchas irónicas paradojas, que parecen mofas a las instituciones, declaraciones arrogantes y a las  prédicas sacrosantas.  

Vemos torres abolidas, instituciones en demolición. Mucho de lo que sucede y se dice parece diagnóstico de una falla sistémica multiorgánica.  Estado cuestionado, gobiernos erráticos e  inestables, sistemas de salud enfermos, educación que no educa, economía e industria que producen pobreza, autoridades desautorizadas, pueblo expropiado y confundido. 

El sistema escolar  online, que irónicamente aún no es reconocido por el Estado en su función cooperadora, hoy se masifica y es un remedial para mantener funcionando el traspaso de contenidos curriculares, según criterios de priorización obligados por las circunstancias.  Lo que antes era sospechoso y solo una actividad subalterna, insignificante en el paradigma de la educación como encuentro personal, hoy casi burlescamente se legitima y se institucionaliza.

Es la brusca caída y envío a la guillotina de las ideas y costumbres que se habían constituido en dogmas,  en monarquías y noblezas cortesanas irrefutables y casi sagradas por los rituales sociales prepandémicos. Incluso mueren y resucitan todos los días las hipótesis y tesis científicas, ayer epítome de la seguridad de las élites intelectuales. 

Las mascarillas y protectores faciales, las antiparras, hoy en boga cubriendo el rostro debido a ley sanitaria,  fueron sospechosos y prohibidos durante las manifestaciones masivas desde octubre de 2019, es decir, signos de subversión, guerrilla callejera de encapuchados, asimiladas al concepto de delincuencia terrorista.

Las salas de clases y los edificios escolares y universitarios que como tales solo sirven y se justifican si en su interior hay personas que se interrelacionan en contacto estrecho, hoy son espacios vacíos adonde circulan  fantasmas y recuerdos, ecos del pasado reciente, tal vez algún personal encargado de la administración o de la mantención, espectros solitarios como en  las antiguas oficinas salitreras  Humberstone o Santa Laura?

¿Esos recintos escolares y universitarios están en vías de obsolescencia y ya no serán más el escenario en que un profesor, como hasta inicios de marzo de 2020, solía  exhibir contenidos y un grupo de alumnos presuntamente los escuchaba y tomaba apuntes?

¿Esta pandemia y otras que auguran los epidemiólogos obligarán a transformar edificios escolares y universitarios en hospitales, residencias sanitarias, hogares de ancianos y de niños, cárceles o comisarías? 

¿La sala de clases, debido al necesario y obligatorio "contacto estrecho" en la tradicional sociabilidad  del mundo educativo,  ya no existirá como espacio social cooperativo o interactivo, lugar de aprendizaje-enseñanza, o bien como ámbito de juego, gritos, amenazas, indisciplina y bullyng?

¿Cómo serán los nuevos escenarios y actores educativos si este paciente de la institucionalidad escolar se recupera en poco tiempo, aunque afirmado en ventilación mecánica, cañerías, mangueras, inyecciones y bolsas con vías venosas, y se cumple la vuelta a la normalidad del retorno a las aulas? 

¿Todos los miembros de las comunidades escolares tendrán que resguardarse con mascarillas y protectores faciales, encerrados en cubículos transparentes en cada recinto, como si fueran prolongaciones de las vitrinas y estadías  UCI?

Provocaciones para repensar usos y costumbres

Una segunda cuestión de este escrito provisorio y en construcción  se refiere a la observable perspicacia y sorna docente capaz de ver debajo del agua y descubrir las contradicciones de la realidad, quizás porque el profesorado por un lado trabaja con conceptos, procedimientos y valoraciones curriculares, en los cuales a menudo se observan las sinuosas subidas y bajadas de la historia, decisiones ministeriales, adecuaciones y priorizaciones, selección política de contenidos;  por otro lado,  se relaciona con personas -niños y adultos- que también evidencian luces y sombras, claridades y vericuetos laberínticos en sus conductas, pensamientos, valores y opiniones. 

Hasta marzo de 2020, posibilitado por el trabajo pedagógico en contacto estrecho,  aún campeaba el estilo idiosincrásico del comentario de pasillo, hoy eventualmente trasladado al chat y al "webinar" , curiosa palabra que parece chiste de doble sentido. 

Es decir, se podía observar que las emociones u opiniones que el docente no se atrevía a "sincerar" con franqueza profesional en reuniones o entrevistas oficiales, iba a parar a los medios clandestinos del comentario en voz baja, el famoso rumor. El pelambre forma parte de la idiosincrasia nacional, y de eso no se escapa el mundo escolar en el "pueblo chico" de un establecimiento educacional. Jorge Alís hace chistes con esa conducta nacional de "lo pensé, pero no lo dije".

Parece que la pandemia,  además de atemorizar, dispersar y confinar  al pueblo, impacta en esa riquísima cultura pedagógica en voz baja, el rumor, los cuentos en  "sotovoce", en pasillos, baños y casinos de las instituciones educativas. 

¿Por culpa del virus pandémico, adónde se expresan las bromas, el sarcasmo contra directivos o alumnos díscolos o apoderados conflictivos, el pelambre infinito, los cuentos de héroes y antihéroes escolares? 

¿Cómo se canaliza o desahoga el agobio o el resentimiento docente?

¿El estilo oblicuo o indirecto en los usos y costumbres escolares en el mundo adulto, y los chistes irónicos o francamente mordaces  de sanitario, "ubi sunt"?

¿A dónde están aquellos pocos atrevidos que arriesgaban  su "estabilidad laboral"  y  planteaban asertivamente sus opiniones a menudo críticas en reuniones oficiales delante del Director y de los demás colegas, denunciando diversidad de contradicciones solapadas o evidentes, entre otras prácticas administrativas, instruccionales y educativas de aula o fuera de aula que paradójicamente no se correlacionaban, en parte o en todo,  con el discurso presentado en proyectos educativos institucionales.? 

Es decir, entonces podía observarse una suerte de mala conciencia de que el hecho pedagógico  en la sala de clases o en otros recintos escolares, tanto en metodología como en usos y costumbres, por diversos motivos dignos o indignos, no era congruente con los discursos institucionales y en la sala de clases se aplicaban métodos o se desarrollaban contenidos, aunque  oficializados en programas estatales,  que iban en sentido contrario o lateral a las intenciones educativas de los centros educativos  presentados en idearios pedagógicos, promesas, prédicas directivas o proyectos educativos. "Se acata, pero no se cumple", decían los criollos enfrentados a las irrealistas pragmáticas de la monarquía española en la era colonial. 

En concreto, por ejemplo, podía escucharse en la retórica directiva basada en PEI, o en los cursos de perfeccionamiento pedagógico que había que poner énfasis en una enseñanza activa, siendo el alumno el sujeto o protagonista del aprendizaje.  Pero este ideario PEI, Visión y Misión,  que se escuchaba en charlas directivas interminables y soporíferas, se acataba "para no tener problemas" con la autoridad o con la supervisión, pero poco a poco a paso pedagógico, comenzaba a decaer en la realidad de la sala de clases, o del patio,  hoy sobre todo con la educación telemática, y el alumno ideal era definido como en el juego infantil "un dos tres momia es".

Por lo tanto, para acelerar el traspaso de materia los profesores apremiados por el calendario y el exceso de contenidos programáticos, aplicar la respectiva prueba e inscribir calificaciones contra el tiempo,  o además silenciar a los alumnos y controlar la disciplina de aula,  se veían obligados a la clase frontal,  a escribir extensos textos en el pizarrón, o a dictar información, los alumnos impelidos a copiarlos en sus cuadernos y,  finalmente, como guinda de la torta, el docente administraba la solución final mediante una prueba sumativa para medir la retención y calificar. 

Hoy el pizarrón ha sido reemplazado por videos, power point, esquemas, tareas mediante guías, y solo ha cambiado el escenario. Estamos en educación telemática, pero eso no implica que esta experiencia educativa a distancia sea peor comparada con la educación presencial, la que había tocado fondo en muchas realidades educativas, especialmente aquellas que estaban sufriendo endémica segregación y pobreza de recursos humanos y materiales. 

En otros términos, si esa incongruencia entre el decir y el hacer puede suceder en una situación concreta que suele ser observada en vivo por la comunidad escolar y además, disponiendo el equipo directivo de altas cotas de evaluación de desempeño, qué podría estar ocurriendo con el traspaso de contenidos a distancia, cómo se están recibiendo o percibiendo, qué se está trasmitiendo y qué se está aprendiendo, y cuál será el impacto social en el corto o mediano plazo?

¿Qué nuevos proyectos educativos y curriculares se requerirán para enfrentar este desafío de la educación escolar a distancia?

¿En el mundo escolar, es posible entender que en que la instrucción a través de la web se logran objetivos equivalentes o por lo menos semejantes a la educación presencial?

 ¿Si la respuesta fuere afirmativa y en consecuencia si el medio diera lo mismo, entonces podríamos esperar los mismos resultados formativos, como si se tratara de  ámbitos educativos similares?

En el mundo adulto, por ejemplo en la formación y capacitación universitaria,  profesional, desde hace mucho tiempo se ha validado y masificado el traspaso de contenidos e-learning, en términos absolutos o combinado con algunas clases o prácticas presenciales distribuidas en el tiempo. Los resultados han sido los esperados por la sociedad, a lo menos en términos de certificación, y así de ese  modo se ha contribuido a profesionalizar, capacitar y perfeccionar permanentemente a los técnicos y profesionales.

En cambio, acerca de dichas experiencias que han sido necesarias y funcionales  en el contexto adulto, hoy reaparece la pregunta: ¿En niños y adolescentes podría considerarse similar y con efectos semejantes, la instrucción a distancia y la educación presencial?

Resurgen hoy en tiempos de instrucción virtual escolar y universitaria, las consabidas problemáticas disciplinarias de aula. Más adelante me referiré a experiencias relativas al tiempo delimitado en este escrito. 

En este espacio, puedo acotar como ejemplos actuales la burla de unos estudiantes universitarios colombianos en contra de su profesor, a quien desconectan de la clase que él estaba sirviendo vía internet; en España,  unos niños de 9 años se suben a cortarle los cables de internet a su profesora para evitar que esta siguiera enviándoles tareas por esa vía. Finalmente, en el grupo de FB denominado "Apoderados Organizados", puede constatarse el malestar por el tipo de instrucción que se recibe por la web, y la impertinencia de la prueba SIMCE en este contexto, mientras tanto el profesorado está dando su mejor esfuerzo por reconvertirse a las actuales exigencias y situar su vida personal y familiar y sus estilos pedagógicos en un medio tecnológico que por sí mismo no solo es una herramienta de traspaso de información, sino que el "medio es el masaje", como decía M. Mc Luhan.

Estimulación para reflexiones éticas.

Por otro lado, hace ya tres meses que el gobierno llama a la gente a la responsabilidad en sus conductas de autocuidado y de cuidado de los demás, en especial frente al aumento de contagios covid, que en este mes de mayo suben en forma exponencial.

En relación con esas demandas de responsabilidad, podemos preguntarnos: ¿La familia y  la escuela han formado en la responsabilidad a niños y jóvenes, para poder exigirles esa actitud?

¿El Estado chileno ha formado en el valor de la responsabilidad social a los futuros ciudadanos mediante la educación pública y privada, esta última como cooperadora de la función del Estado?

 ¿O más bien hemos vivido en una sociedad calificada como individualista y competitiva, agresiva y desconfiada, segregada en estratos sociales distantes en ingresos y en barrios,  en que se salva el más fuerte y en la que no se cumple ni la ley de la selva, como decía Nicanor Parra, y que hoy sobre todo precisa coerción y disciplina externa, control policial y militar,  para paliar la irresponsabilidad de algunos, o compensar la necesidad de otros,  responder como se requiere para controlar los contagios?

Es decir, volviendo al asunto, por un lado existe un discurso idealizado o imaginado que se presenta a la comunidad educativa, partiendo por las familias, y por otro se constatan prácticas que niegan en la acción lo que se declara mediante palabras o ceremonias.

El mundo escolar, las comunidades educativas más atentas perciben esos despropósitos o escamoteos u olvidos, y muchas veces sin deseos de reclamar, o a regañadientes, acrecientan su descreimiento y alejamiento de la participación ciudadana en diversas  instituciones u organizaciones políticas o sociales, lo cual ahora con mayor razón se ha hecho impracticable.

Ayer el discurso se refería a las prácticas de aula supuestamente congruentes con las declaraciones de principios del proyecto educativo; hoy se promete educación vía web, pero alumnos y apoderados se quejan y observan en sus casas que algo no cuadra entre las promesas y los efectos concretos.

En esta reflexión, se observa el mundo de la escuela, aunque dicha contradicción no es exclusiva de esta institución. También puede decirse algo semejante de otras instituciones, partiendo por las mismas instituciones del Estado, las que son percibidas con desconfianza y suspicacia. Usualmente las encuestas registran el descrédito del gobierno o del congreso, referente a la distancia entre la retórica política y lo que sucede en la calle y que es vivenciado por el pueblo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Educación y bienestar subjetivo UNICEF




Educación y Bienestar Subjetivo
UNICEF

Estudio: “El papel de la Educación en la formación del Bienestar Subjetivo para el Desarrollo Humano. Una revisión al caso chileno”, realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio se presentó en evento, coorganizado entre UNICEF, PNUD y el Ministerio de Educación, con la asistencia de la Subsecretaria de Educación, Valentina Quiroga; el Coordinador Residente de Naciones Unidas en Chile, Antonio Molpeceres; y la Representante de UNICEF para Chile, Hai Kyung Jun.

Antecedentes del Estudio:

En 2011, UNICEF y PNUD acordaron incorporar la mirada de niños y adolescentes en el Informe de Desarrollo Humano sobre Bienestar Subjetivo (el que se produciría cuando las personas tienen evaluaciones positivas tanto de sí mismas como de la sociedad en que viven). En este contexto, se desarrolló un módulo específico en la Encuesta La Voz de los Niños de UNICEF y se analizó la presencia del tema Bienestar Subjetivo en la educación chilena. Así, en el marco del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2012 en Chile “Bienestar Subjetivo: el desafío de repensar el desarrollo”, ambos organismos elaboraron un estudio tendiente a conocer cuán incorporada estaba en la realidad chilena la formación de capacidades clave para el bienestar subjetivo y cuán pertinente era incluir la formación de estas habilidades en el quehacer de la educación formal.
En el estudio de 2012 se establece que las sociedades deben promover la generación de “capacidades”. Esto es, aquellos recursos necesarios para que las personas puedan ir cumpliendo los objetivos que se han planteado y de esa forma ir desplegando sus proyectos de vida, es decir, dotarlos de “libertades reales”.
Estas son las once capacidades que se asocian a la posibilidad de experimentar Bienestar Subjetivo: Gozar de una buena salud, tener cubiertas las necesidades físicas y materiales básicas, estar bien con uno mismo y tener vida interior, sentirse seguro y libre de amenazas, poder participar e influir en la sociedad en que uno vive, poder experimentar placer y emociones, tener vínculos significativos con los demás, ser reconocido y respetado en dignidad y derechos, poder conocer y comprender el mundo en el que se vive, poder disfrutar y sentirse parte de la naturaleza y, tener y desarrollar un proyecto de vida propio.
Además, los expertos identifican cuatro capacidades cuya formación es una tarea propia del sistema escolar: Poder conocer y comprender el mundo, poder participar e influir en la sociedad en que uno vive, ser reconocido y respetado en dignidad de derechos y, tener cubiertas sus necesidades básicas.
Resultados del Estudio:
  • Los estudiantes consideran que la escuela tiene un papel relevante en la formación de estas capacidades, especialmente en “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”, “ser reconocido y respetado en dignidad de derechos”, “sentirse seguros y libre de amenazas” y “tener cubiertas sus necesidades básicas”.
  • Los estudiantes evalúan que la escuela no aborda bien el desarrollo de las capacidades: “poder participar e influir en la sociedad” y “poder experimentar placer y emociones”.
  • El análisis curricular muestra que el curriculum chileno enfatiza en un subconjunto de capacidades (“Poder conocer y comprender el mundo en que se vive”, “tener vínculos significativos con los demás” y “poder participar e influir en la sociedad en que uno vive”), dejando postergadas otras (“Sentirse seguro y libre de amenazas” y “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”).
  • La capacidad de “poder conocer y comprender el mundo en que se vive” es la que cuenta con mayor factibilidad de ser implementada en el actual contexto formativo de la escuela chilena, en tanto que la capacidad con menor factibilidad para ser abordada es “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”.
Conclusiones del Estudio:

  • La posibilidad de que la experiencia escolar en Chile se desarrolle en un marco de calidad, entendida como integradora de las capacidades potenciadoras del bienestar subjetivo, aparece incorporada en el discurso de lo deseado, pero fuertemente tensionada en su potencial realización por los siguientes cuatro aspectos:
  • Formación integral: Existe un claro desbalance entre las capacidades relevadas como más propiamente escolares.
  • Pertinencia: Si bien la capacidad de “poder conocer y comprender el mundo en que se vive” es reconocida como la más propiamente escolar, es una de las que presenta mayor insatisfacción por parte de los estudiantes. Éstos no ven que la escuela los esté apoyando en el conocimiento y comprensión del mundo real.
  • Ciudadanía: la capacidad de “poder participar e influir en la sociedad en que uno vive” es la segunda capacidad peor evaluada por los estudiantes.
  • Autonomía: Resulta paradójico lo que ocurre con “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”; es considerada como una de las capacidades propiamente escolares (por expertos y estudiantes), pero el análisis curricular muestra que es la capacidad menos considerada en el curriculum chileno.
  • El sistema educativo otorga poco espacio para la subjetividad, lo que no favorece la formación integral y el ejercicio tempranos de la autonomía, condición clave para el pleno ejercicio del derecho a la educación. La noción de calidad debe considerar estas perspectivas aún más complejas y que ponen al sujeto de manera mucho más explícita al centro de su quehacer.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Liderazgo o Sometimiento: Dilema femenino y cultura de la diversidad.




Quizás es evidente para muchos que aún hoy el ejercicio del poder social está controlado por el género masculino. Sobran argumentos y demostraciones para esa afirmación.

Ese aserto asimismo tal vez se demuestra no solo por cifras que refieren la cantidad de hombres y mujeres que ejercen cargos de relevancia profesional, sino también por una paradoja de la relación amo/sirviente, como se diría en el mundo del escritor chileno José Donoso.

Vale decir precisamente porque suele observarse que los que están en posiciones sociales subordinadas, desde las jefaturas de aldeas de tribus animistas, las monarquías ancestrales hasta las presidencias republicanas, junto con dar muestras de adoración o reverencia al poder, en ciertos momentos privilegiados pueden presentar quejas o peticiones a quien los domina o subyuga. 

En efecto, según la comparación anterior, el género femenino se queja y reclama por sus reivindicaciones ante quien ejerce la autoridad: el género masculino. 

Es decir, nadie se queja o presenta peticiones a alguien subordinado, inferior en la escala social o de mando. En otros términos, a un subordinado se le dan instrucciones, órdenes, indicaciones, y cuando se le pide algo con buenos modales, es solo para apaciguar la eventual incomodidad del empleado, o neutralizar malas conductas posteriores o rebeldías solapadas. 

En suma, solo se elevan solicitudes o se protesta con reclamos ante quien se considera superior, al que tiene algún cetro: rey, patrón, capataz, jefe, etc. En síntesis, es obvio que el poder masculino por un lado se muestra en gestos y  voces de mando, y por otro,  porque paradójicamente  el rol supeditado, en este caso género femenino, al presentarle peticiones o quejas, solicitudes,  no hace más que validarlo y confirmarlo en el mando, perpetuando una relación asimétrica. 

En cambio, con un igual se conversa o discute, se habla en el mismo plano, se procuran acuerdos equitativos, contratos de mutua conveniencia, sin embargo, aún actualmente en el caso de la relación masculino/femenino y a pesar de los discursos o retórica matrimonial del contrato vigente, estamos en tiempos amenazantes y regresivos en que predomina la desigualdad y en consecuencia, la relación de poder.  

En la actual coyuntura, se ha hecho aun más obvio que el conflicto político de géneros masculino y femenino, refleja en este asunto los conflictos entre los que tienen el poder y los que son subordinados, entre ricos y pobres,  entre los que dominan y los dominados. No es solamente un conflicto específico y acotado entre géneros, sino que estos enfrentamientos conocidos e innegables en Chile de 2019,  reflejan la crisis general de los estilos de poder actuales y la necesidad de pasar a una etapa superior de la historia en que deberá surgir otro paradigma, que aún no sabemos cuál a pesar de las variadas reflexiones, diagnósticos y pronósticos, particularmente en tiempos de pandemia en que la "ley de la incertidumbre" antes como tal solo  referida al mundo cuántico, hoy es explícita en la vida social. 

Aún no llega el momento en que se vive y procura en cada acción humana la  complementariedad de géneros, simetría, cooperación, diálogo respetuoso entre iguales, como debería ser la vinculación personal entre seres humanos, y no solo en temas de género, sino también en lo étnico, social, religioso y económico. 

Si bien quizás en vías de obsolescencia, todavía estamos en el paradigma de sociedades de cazadores y recolectores, o en sociedades agrícolas, en que se lucha por espacios de poder, y por la acumulación,  dominio del territorio, comprendido en estos tanto la posesión y resguardo armado de lo que se caza, recolecta, la cosecha y el ganado, siendo la familia y la casa una más las posesiones masculinas.  Así se dice: tengo esposa o tengo familia o tengo hijos, mostrando el lenguaje un estilo de dominio marcado por el sentimiento de apropiación. 

Sin embargo, junto con lo anterior en que se cumple la ley del desarrollo desigual, y se observan sociedades regresivas cohabitando en el mismo espacio geográfico, u ocupando diversos territorios contemporáneos, con mayores o menos grados de sometimiento del género femenino por parte del masculino, en la actualidad se pueden observar hechos o a lo menos reflexiones éticas que permiten una visión optimista de la importancia del papel femenino en el conjunto de la sociedad,  tanto en roles directivos como subordinados, tal como sucede con el género masculino, dependiendo de la dialéctica de cambio de cada situación concreta, y no determinado por la pertenencia a un género o a una etnia. 

Por ejemplo, me parece que el siguiente texto alude a este cambio de paradigma en el que se puede apreciar el reconocimiento al papel femenino en la empresa, y no necesariamente reemplazando al género masculino, sino más bien complementándose cada uno con sus propios talentos. 

LO FEMENINO EN EL LIDERAZGO COLABORATIVO: 

Desde el sometimiento hasta el liderazgo social.

La crisis saca a la luz las carencias de las empresas dirigidas sólo por hombres: La mujer aporta un estilo más cauto, ético y transversal frente al modelo autocrático.
CRISTINA GALINDO EL PAÍS 25/03/2009


Las firmas con más de tres directivas son más rentables, según Catalyst.
Ruth Sealy: "Ellas saben motivar más y mejor; ellos son más autocráticos".
La cualidad de mujer no puede servir para criticar más ni para eludir las críticas.
Trinidad Jiménez cree que Chacón ha sido más criticada por ser mujer.
Lamia Walker: "AIG, Lehman Brothers... ¡Todas gestionadas por hombres!".
Celia de Anca aboga por primar la cualidad frente al sexo.

Islandia ha puesto a dos mujeres al frente de los grandes bancos nacionalizados por la crisis. Otra mujer se ha hecho cargo del Gobierno de Reikiavik después de que el anterior primer ministro dimitiera por las turbulencias financieras que han llevado a la bancarrota al país. Cada vez son más los que piensan que la economía y la política funcionarían mejor con más mujeres al mando. Hasta en el Foro Económico Mundial de Davos se llegó a esa conclusión, que Nicholas Kristof, columnista de The New York Times, resumió de forma ingeniosa: a Lehman Brothers, uno de los bancos caídos, quizás le habría ido mejor como Lehman Brothers... and Sisters.

Nadie puede saber qué habría pasado si más hermanas hubiesen dirigido este banco de inversión, pero los expertos, y cada vez un mayor número de estudios, respaldan las ventajas de tener a más mujeres en los consejos de administración ante los fallos cometidos por los capos del sistema financiero y sus reguladores.


Una de las grandes críticas que se ha hecho a los bancos y a las grandes compañías que cayeron en los noventa, como Enron y WorldCom, es que sus equipos de dirección eran excesivamente homogéneos: hombres blancos, de entre 55 y 65 años, de clase media, del mismo origen, mismas escuelas...

"A partir de 2003, existe cierto consenso en torno a la idea de que una mayor diversidad en los consejos lleva a un mejor gobierno, porque se toman mejores decisiones y se innova más", asegura Ruth Sealy, experta de la Escuela de Negocios de la Universidad de Cranfield (Reino Unido), que en un reciente informe afirmaba que más ejecutivas deberían tomar las riendas de los bancos y compañías en crisis.


La rentabilidad de las compañías que tienen a tres o más directivas en la cúpula es cinco puntos porcentuales superior a la media, según un estudio que Catalyst, una organización sin ánimo de lucro dedicada a promover el liderazgo femenino, realiza tomando como referencia las 500 primeras empresas de la clasificación Fortune. No sólo en la empresa. Más políticas deberían gobernar, según una de las conclusiones del reciente Coloquio Internacional de Liderazgo Femenino organizado en Liberia el 7 y 8 de marzo.


Poco después de que Elín Sigfúsdóttir y Birna Einarsdóttir se colocaran al frente de los dos bancos islandeses quebrados, un portavoz del Gobierno de ese país dijo: "Es lo típico, los hombres han provocado el caos y las mujeres tienen que limpiar todo ese desastre". Tópicos como éste aparte, ¿existen diferencias de verdad entre hombres y mujeres a la hora de gestionar una empresa o gobernar un país? Las hay, sobre todo de estilo.


"Por lo general, las mujeres son más conscientes del riesgo; ponen la ética, la responsabilidad social y el gobierno corporativo por encima de otros valores en su agenda y, a la hora de tomar decisiones, usan tanto sus habilidades racionales como emocionales", afirma Halla Tómasdóttir, presidenta ejecutiva de la firma de inversión fundada por mujeres Audur Capital (presume de haber dado beneficios en 2008, su primer año de vida, a pesar de la crisis), y una de las portavoces de la nueva corriente a favor de que las mujeres ocupen puestos clave de liderazgo en Islandia. "No digo que un mundo exclusivamente femenino sea mejor que uno masculino, sino que estoy convencida de que es necesario un mayor equilibro de género si queremos construir un mundo de los negocios más sostenible", opina desde Reikiavik.


"Entre los sexos hay diferencias de estilo, más que de preparación", afirma Ruth Sealy, la experta de Cranfield. "Hay investigaciones que muestran que, de alguna forma, las mujeres se encuentran más cómodas usando un modelo de liderazgo llamado transformacional, lo cual implica saber motivar más y mejor, saberse ganar la confianza de la gente y animar a sus subordinados a desarrollar su potencial", añade. En cambio, los hombres suelen encajar con el estilo tradicional, más autocrático, y muy basado en recompensar el cumplimiento de objetivos y castigar su incumplimiento.


"No todos somos iguales. No se puede generalizar. Hay algunas mujeres más agresivas y directas que algunos hombres, y al revés", puntualiza Celia de Anca, directora del Centro de Diversidad de IE Business School en Madrid, que no puede evitar poner como ejemplo a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, conocida como La dama de hierro. "Su estilo puede estar considerado como un estilo de dirección masculino, mientras que al femenino se le atribuye otra sensibilidad; pero hay hombres más sensibles y mujeres más duras", explica De Anca.


Una de las dirigentes europeas más poderosas es Angela Merkel. La canciller alemana ha conseguido liderar una compleja gran coalición de partidos durante casi cuatro años, cuando muchos dudaban, a finales de 2005, que durara ni dos. A esta altura de legislatura, se le pueden achacar mil defectos en su forma de gobernar, pero nadie le niega cierta capacidad para el diálogo. Los expertos aseguran que Merkel es flexible y sabe dar marcha atrás cuando es necesario, algo que claramente la distingue de su antecesor, Gerhard Schöder. Ella ha sido, precisamente, la impulsora de una nueva carta de gobernanza mundial para abordar la crisis bajo nuevos pilares y principios.


De Europa a África. Ellen Johnson-Sirleaf se convirtió hace tres años en la primera jefa de Estado del continente. Tras 14 años de una guerra civil devastadora, el país que preside, Liberia, necesita aún muchos cambios, pero ella ha conseguido mejorar su imagen internacional y que algunos inversores extranjeros empiecen a llevar sus negocios. "Su liderazgo es diferente del de otros africanos", explica Winnie Imanyara, directiva del banco keniano Equity Bank, que asistió al Coloquio Internacional de Liderazgo Femenino celebrado en Monrovia. "Lo que importa para ella es lo que hace, no lo que dice. La mayoría de los presidentes africanos quieren ser juzgados por lo que dicen, aunque muchas veces no lo cumplan", opina. "Las mujeres quieren poder para tener influencia, no para conseguir más poder; negocian, no fuerzan; sienten que han triunfado cuando todos están de acuerdo y creen que sus decisiones son justas", asegura Inmanyara, una de las ejecutivas más respetadas de África.


Tener a una mujer al frente, por supuesto, no es garantía de éxito, pero su fracaso genera el debate sobre si recibe más críticas por ser mujer. Un posible ejemplo es el de Carly Fiorina, que durante seis años fue la mujer más poderosa del universo empresarial hasta que la cúpula del fabricante de ordenadores HP puso su cabeza en bandeja por diferencias con el consejo de administración. Durante su mandato, la compañía perdió el liderazgo a favor de Dell.


"Como hay poquísimas mujeres en los primeros puestos, son más visibles, y se suele ser más crítico con ellas", opina desde Londres Lamia Walker, directora del Centro para las Mujeres en los Negocios. "Si nos fijamos en compañías que han caído en esta crisis, como Lehman Brothers, Royal Bank of Scotland, Standford, Madoff, AIG... ¡Todas estaban gestionadas por hombres!".


Una de las políticas más visibles en España es, especialmente esta semana, la ministra de Defensa, Carme Chacón, que ha sido muy criticada tras el anuncio de la retirada de las tropas de Kosovo. Tras algunas de esas críticas, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, aprecia cierto componente machista. "La crítica política es legítima y yo no pienso que por ser mujer no se pueda ser objeto de críticas, pero en este asunto ha habido algunos comentarios de carácter personal que creo que son irrespetuosos", afirma en una entrevista telefónica. "A veces se habla de la ministra como 'esa chica', o se recuerdan una y otra vez temas relacionados con su maternidad, etcétera. Son comentarios que sobrepasan la crítica política", añade.


"Cualquier dirigente político está sometido a crítica", respondía ayer por la mañana la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, en una conferencia de prensa. Por la mañana, Carmen Silva, portavoz del PSOE en el Senado, declaró a RNE que no compartía las críticas que se habían hecho a Chacón, pero que no le parecían machistas. Y es que la condición de mujer no puede servir para exacerbar las críticas, como tampoco para eludirlas.


"A las mujeres se nos mira con lupa", afirma Eva Levy, que acaba de ser fichada por la consultora ExcellentSearch para poner en marcha una división especializada en la captación de mujeres para ocupar puestos en los consejos de administración. "Cuando una ministra se equivoca, se arma, pero también hay críticas cuando se equivoca un ministro", puntualiza Levy.

"Si se nos critica, si se pone en tela de juicio nuestra preparación o nuestros méritos para ocupar un cargo, tenemos que aprender a luchar contra ello", afirma. Levy considera que por primera vez, gracias a esta crisis económica, se está viendo que existe una correlación entre las mujeres en la alta dirección y los mejores resultados de las empresas. "Somos más realistas y ponderamos mucho las decisiones", afirma.

Como ha dicho la que en su día fue la primera gobernadora de New Hampshire, Jeanne Shaheen, en la actualidad directora del Instituto de Políticas de Harvard, "las mujeres tienden a preocuparse menos por quién se lleva el mérito y más por resolver el problema". No es que los hombres no resuelvan problemas, sino que la mayoría se asegura de que todo el mundo sepa quién lo solucionó.


"No es tan sencillo", discrepa Celia de Anca. "No basta con decir: quiero que la mitad de los directivos sean mujeres; sino que hay que saber qué perfil queremos y buscar al mejor o la mejor de los candidatos", afirma. "Primero la cualidad, y luego la persona", añade. La experta recuerda cómo los departamentos de recursos humanos se llenaron de mujeres hace unos años porque se suponía que comprendían mejor a los empleados, que eran más sensibles. "Hay que tener cuidado, porque no debemos limitar a las mujeres, tienen que estar en todas partes", opina.


Casi todos los expertos coinciden en que hay valores que tienden a ser más generales en las mujeres. "Sobre todo en América Latina, donde las responsabilidades familiares están muy presentes y, aunque no se puede generalizar, las mujeres suelen ser más tolerantes y se centran en conciliar diferentes puntos de vista; además, como nos toca competir en condiciones adversas, nos exigimos mucho más", explica en conversación telefónica desde Caracas María Corina Machado, directora de la asociación civil venezolana Súmate e integrante del grupo de jóvenes líderes de Davos.


Las investigaciones sobre las diferencias entre hombres y mujeres como gestores y líderes no están al margen, por supuesto, de la biología. Un estudio de la Universidad de Cambridge concluyó que los altos niveles de testosterona por la mañana en los agentes de Bolsa están asociados con una jornada de suculentas ganancias. A niveles más altos de testosterona, más riesgos se corren. A veces, correr riesgos es bueno, pero no si el broker acaba tirándose a la piscina de forma irracional: acaba perdiendo hasta la camisa.


¿Se podría haber frenado la peor crisis financiera desde la Gran Depresión con más estrógenos? Según los médicos, la hormona llamada oxitocina (parece que las mujeres producen mucha más que los hombres) hace que las mujeres suelan reaccionar de forma más cautelosa y evalúen los riesgos. Quizás ésa fue la fuente de inspiración de Meredith Whitney, a analista de la banca que, como comentó Thomas L. Friedman en uno de sus artículos en este periódico, se ha hecho famosa porque vaticinó la crisis de Citigroup mucho antes de que lo hicieran otros.


"Para que un equipo pueda desarrollar su máximo potencial es mejor que esté formado en un 50% por hombres y en un 50% por mujeres, independientemente de si el máximo dirigente del grupo es un hombre o una mujer", recomienda Lamia Walker, que basa su afirmación en un estudio realizado en empresas de más de 17 países de Europa. "Creemos que ningún país ni ninguna empresa pueden alcanzar todo su potencial sin contar con más mujeres", afirmaba Diane White, consultora de Calvert, una firma de inversión, ante cientos de mujeres en el foro de mujeres celebrado en Monrovia. Whyte, nacida en Liberia y residente en Estados Unidos, era tajante: "Cuando excluyes a las mujeres, lo acabas pagando".

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Notas provocativas: anversos, reversos, metaversos y multiversos.

MOVIMIENTOS, VARIACIONES Y DERIVADAS Algunos son hitos en la historia personal de mis lecturas o conversaciones, otras son hallazgos casuale...